Harina de grillos, idea ganadora del concurso Nestlé

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Harina de grillos. Sí, de esos que hacen cri, cri. Ésa es la propuesta nutricional de tres jóvenes innovadores y que les mereció el primer premio del concurso Nestlé.

El equipo está compuesto por Florencia López Baraldin, María Isabel Barrenechea Arce y Fernando Tuma Villanueva, quienes conformaron el proyecto CriHarina.

Según explican los jóvenes, en sus clases de nutrición dietética en la universidad conocieron del alto nivel proteico que tienen insectos como los grillos. Entonces, se les ocurrió ¿por qué no convertirlos en harina, como ya se hace en otros países? De hecho, se podría combatir la desnutrición infantil, que en Bolivia alcanza al 16 por ciento y bajar el porcentaje de mujeres embarazadas que padecen anemia, en el país es de un 50 por ciento.

Tiene tres veces más proteína que la carne de res, tres veces más hierro que las espinacas, el doble de calcio en comparación con la leche, tiene nueve veces más vitamina B12 y cuatro veces más Omega 3 en comparación con el salmón.

Es un alimento sostenible porque los grillos crecen 13 veces más rápido que el animal de cría, consumen 2 mil veces menos agua, requieren 2 mil veces menos tierra y emite 100 veces menos gases con efecto invernadero.

La idea, según explican los jóvenes e su proyecto, es construir incubadoras en las áreas rurales, lo que no sólo serviría para ayudar a combatir la mencionada desnutrición, sino que, además, ayudaría a generar fuentes de empleo en estas comunidades. Se busca criar grillos hasta que cumplan cerca de seis semanas, momento en el cual se cosecharán. Posteriormente, serán secados para el proceso de molienda. En una primera etapa, se muele a los grillos para convertirlos en harina gruesa que debe ser tamizada para retirar material ligero como las patas o alas. Luego, la harina es molida por segunda vez para obtener un granulado fino. Finalmente, será empaquetada en bolsas de yute biodegradables.

Cada una de las incubadoras demanda una inversión de 70 bolivianos y se pretende distribuir 70 de éstas a lo largo del corredor bioceánico en el tramo Santa Cruz–Puerto Suarez.

Cada una tendrá la capacidad para producir hasta 500 mil grillos. Se necesitan 10 mil de estos insectos para producir un kilogramo de harina. En principio se tiene previsto producir 15 mil kilos al mes.

“Como emprendedores apuntamos a capacitarnos más y mejor para desarrollar nuestros proyectos por nosotros mismos. Ya hemos recibido el apoyo de Nestlé y Fundación Trabajo Empresa para convertir una simple idea en un plan de negocio, ahora nos toca a nosotros ejecutarlo”, responden los jóvenes a este medio.

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