El Hubble detecta emisiones infrarrojas “jamás vistas” en una estrella de neutrones

284
NASA, ESA, la Universidad Estatal de Pensilvania

Las estrellas de neutrones son restos increíblemente densos de estrellas masivas que quedan después de una explosión de supernova.

El telescopio espacial Hubble de la NASA ha detectado una inusual emisión de luz infrarroja procedente de una estrella de neutrones cercana, lo que podría revelar características nunca antes detectadas en este tipo de fenómenos, según se desprende de una investigación publicada en la revista Astrophysical Journal.

Las estrellas de neutrones son restos increíblemente densos de estrellas masivas que quedan tras una explosión de supernova, y la investigación sugiere que se podría obtener una mayor comprensión de su evolución estudiándolos a partir de la luz infrarroja.

Un equipo de investigadores internacionales ha descubierto un área extendida de emisiones infrarrojas alrededor de una estrella de neutrones que pertenece a un grupo de siete púlsares (estrellas de neutrones que emiten radiación periódica), apodados los ‘Siete Magníficos’. Se trata de la primera estrella de neutrones en la que se ha visto una señal extendida solo en luz infrarroja.

Dos teorías

Los científicos ofrecen dos posibles explicaciones para explicar esa señal infrarroja: que se trate de un disco circunestelar formado por polvo o de viento energético, conocido como viento del púlsar.

La autora principal del estudio, Bettina Posselt, sugiere la presencia en torno al púlsar de un disco de material, probablemente polvo. “Tal disco estaría compuesto de la materia de la estrella masiva progenitora. Su posterior interacción con la estrella de neutrones podría haber calentado el púlsar y ralentizado su rotación“, explica la investigadora.

Este fenómeno se conoce como disco de repliegue de supernova y, si se confirma como la fuente de la señal, podría cambiar nuestra comprensión general de la evolución de la estrella de neutrones, según Posselt.

Según otra teoría, la emisión estaría causada por un viento del púlsar que impactó contra la estrella de neutrones mientras aceleraba a través del espacio interestelar. Las partículas impactadas emitirían luego radiación de sincrotrón, causando la señal infrarroja extendida que vemos.

“Por lo general, las nebulosas de viento de púlsar se ven en los rayos X y una nebulosa infrarroja de viento del púlsar sería muy inusual y emocionante”, agrega Posselt.

HAZ UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre aquí

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.