11 consejos de mujeres que consiguieron ponerse en forma

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Conseguir aumentar el peso que levantas en la máquina del gimnasio o entrenarte para correr tu primera carrera de 10 km puede ser frustrante. Pero deberías saber que incluso la gente que luce una magnífica tableta de chocolate y que corre maratones han estado en tu piel.

Clica sobre las siguientes imágenes para leer los consejos de mujeres que han alcanzado sus objetivos para ponerse en forma y que no lo tenían nada fácil.

Mónica Solís, de 25 años, dejó de hacer ejercicios extremos y dieta para convertirse en entrenadora personal certificada y culturista. Dice que cuando fue capaz de ver cada obstáculo como una oportunidad para mejorar, se le pasó el estrés. Así pues, si tu apretado día a día te está poniendo difícil eso de pisar el gimnasio, aprender a decir que no o mejorar tus habilidades de gestión del tiempo te regalará tiempo para hacer ejercicio y te enseñará una habilidad vital. Obstáculo: eliminado.

“Centrarme en mi nutrición y en mi estado físico me parece divertido, no es algo que me esté obligando a hacer”, explica Solís. Si te planteas el ejercicio que estás realizando como un castigo por el dónut que te comiste ayer, ¿cómo te va a gustar hacer ejercicio? Pero si es algo que haces porque te gusta, te será mucho más sencillo conseguir tus objetivos en el gimnasio, añade Solís.

Solís cuenta que anotar cómo te sientes después de alcanzar un objetivo, cómo te sientes ahora y qué harás para conseguir tu objetivo es un buen recordatorio de dónde has empezado y adónde quieres llegar. Relee lo que has escrito cuando pierdas la fuerza de voluntad.

“Había semanas que estaba supermotivada para entrenar mucho y comer bien”, dice Solís “Otras era todo lo contrario.” Cuando le ocurría eso, cuenta que se tomaba una semana libre para volver a tener ganas de hacer ejercicio.

Cuando la chef de pastelería Mercedes Quijada, de 29 años, se propuso ponerse en forma, creó una página de Facebook para ir narrando sus pasos. “Compartía mis logros, los contratiempos, y servía de inspiración para los que también intentaban ponerse en forma”, dice. Esa responsabilidad hizo que siguiera a rajatabla sus ejercicios y una dieta sana.

“A veces me dan ganas de saltarme una sesión de gimnasio, pero sé que después no me sentiré bien”, dice Carmen Santiago, de 48 años, profesora de primaria que trabajaba con un entrenador personal para ponerse en forma y dejar de estresarse por el camino. “Mi entrenador dice ‘Uno no se arrepiente de hacer ejercicio, sino de no hacerlo.’” Así pues, cuando no te apetezca ir a una clase o salir a correr, pregúntate cómo te sentirás después de hacer ese ejercicio. ¿Mejor?

Si un cierto tipo de ejercicio hace que temas poner los pies en el gimnasio, haz otra cosa, recomienda Lucía Polo, de 36 años. “Cuando empecé a correr al aire libre, me di cuenta de que me gustaba mover el cuerpo, así que me propuse hacerlo con regularidad”, dice. “Fue un cambio de vida.”

“Creo que el propio progreso es lo que hace que no pare”, dice Cristina Roldán, de 27 años, que perdió 44kg y ahora es profesora de gimnasio. Comprobar que esforzarse duro estaba teniendo una recompensa le servía para continuar. Puedes usar alguna aplicación o una nota en el móvil para registrar tus logros.

La ansiedad tiene la habilidad de echarlo a perder todo en nuestra vida, incluido el objetivo de ponerse en forma. “El estrés hizo que me planteara tirar la toalla”, dice Roldán. “Cuanto más estresada estaba, menos ganas tenía de hacer ejercicio.” Para ella, encontrar tiempo a solas para reenfocar sus intenciones y relajarse la ayudó a superar esa piedra en el camino.

“Había veces que me proponía salir a correr, pero no tenía ganas de levantarme de la cama”, dice Polo. “Aunque sabía que el autosabotaje siempre era una opción, me esforzaba al máximo por facilitarme las cosas para salir a correr.” Se preparaba la ropa la noche antes, tenía la cafetera en marcha y se aseguraba de tener preparado el almuerzo para cuando volviera de correr.

Cuando realmente no te apetezca nada hacer ejercicio, haz un trato contigo misma e intenta hacer 10 minutos de ejercicio, recomienda Polo. Si sigues sin tener ganas de hacer ejercicio pasado ese tiempo, puedes parar. “Pasados 10 minutos, nunca quiero dejarlo correr. En ese momento, ya he empezado a pasármelo bien”, asegura.

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